En la década de 1970 comenzó la aventura, la Voyaguer 1 visitó Júpiter y Saturno; la Voyaguer 2 sobrevoló Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno, estoe últimos dos no han sido visitados por otras aún (al menos provenientes de nuesto planeta)
Estas sondas han modificado la visión que se tenía de otros mundos a partir de sus descubrimientos como lo son, por ejemplo, los volcanes en una luna de Júpiter, evidencia de un océano bajo la superficie congeleda de Europa, indicios de lluvia de metano en Titán (luna de Saturno), los erraticamentes inclinados polos magnéticos de Urano y Neptuno, gueiseres de hielo en Tritón (luna de Neptuno) y los vientos planetarios que son más rápidos cuanto más alejados del Sol.
En 1980 la Voyaguer 1 usó la gravedad de Saturno para impulsarse fuera del plano del sistema solar. En 1989 Voyaguer 2 empleó táctica igual con Neptuno y así ambas fijaron curso hacia "el vacío".
En junio de 2010, Voyager 1 envió una transmisión a la Tierra que contenía un número sorprendente: cero. Esa es la velocidad radial del viento solar en el lugar donde se encuentra la sonda ahora. Nadie piensa que eso significa que el viento solar se ha detenido; quizás solamente se mueve en otra dirección. ¿Pero hacia dónde? Voyager 1 está intentando descifrarlo a través de una serie de maniobras que imitan una veleta, en las cuales cambia de dirección intentando seguir el rumbo local de la brisa. Parece que a la vieja nave espacial aún le quedan algunas jugadas por hacer.
Nadie sabe todavía con certeza cuántos kilómetros más tendrán que recorrer las sondas Voyager hasta liberarse de la heliosfera y adentrarse en el espacio interestelar. Sin embargo, la mayoría de los investigadores creen que falta muy poco. "La heliofunda tiene un espesor de 5 a 6 mil millones de kilómetros (3 a 4 mil millones de millas)", según estima Stone. "Eso significa que saldremos de ella en aproximadamente cinco años".
Queda todavía mucha energía para el resto del viaje. Ambas naves Voyager reciben su energía del decaimiento de una fuente térmica de Plutonio 238. Esto permitirá que los subsistemas cruciales sigan funcionando hasta al menos el año 2020.
Después de eso, "las sondas Voyager serán nuestros silenciosos embajadores a las estrellas".
"Dentro de mil millones de años, cuando todo lo que hemos construido en la Tierra se haya convertido en polvo, cuando los continentes hayan cambiado más allá de lo reconocible y nuestra especie haya sido alterada de manera inimaginable o se haya extinguido, los registros que hay a bordo de las naves Voyager hablarán por nosotros", escribieron Carl Sagan y Ann Druyan en la introducción de la versión en CD del disco.
Algunas personas hacen notar que la probabilidad de que alienígenas encuentren el Disco de Oro es fantásticamente pequeña. Las sondas Voyager no se acercarán ni a unos pocos años luz de otra estrella durante los siguientes 40.000 años. ¿Cuáles son las probabilidades de hacer contacto en esas circunstancias?
Pero, por otro lado, ¿cuáles son las probabilidades de que una raza de primates haya evolucionado hasta convertirse en seres inteligentes, que hayan desarrollado el vuelo espacial y que hayan enviado el sonido de perros ladrando hacia el cosmos?